domingo, 30 de marzo de 2014

(Publicado originalmente en The Teleplastic Inquirer, agosto de 2006) 

- Hola, buenos días.
- Buenos días, buenos días.
- Así que usted es el famoso Indalecio, del que dicen que puede encontrar agua con su varita de avellano...
- Pues sí señor, para servirle a usted.
- Ah, qué interesante.... Y dígame, ¿puede encontrar sólo agua, o también petróleo o cualquier otro líquido?
- No, sólo agua no, cualquier cosa que corra como el agua... cualquiera que sea líquido, vaya.
- Caramba, qué interesante. Dígame, ¿está aquí hoy por un encargo o algo?
- Sí, sí señor, me han pedido que les encuentre un pozo o algo, porque están pasando mucha pena sin agua para regar ni comer ni asearse, y en cuanto me han llamado pues aquí que me he venido.
- Ya.... Oiga, permítame una pregunta....
- Dígame.
- Verá, tengo curiosidad por saber cómo es que sabe la varita esa que está usted buscando agua y no otra cosa?
- ¿Cómo dice?
- Este... que cómo distingue la varita que usted busca agua y no, por ejemplo, petróleo.
- Coño, pues porque he venido a buscar agua... por qué va a ser...
- Ya, ya... pero eso lo sabe usted, la varita no. ¿Cómo se lo hace saber, se lo dice en voz alta, o cómo?
- Coño, pues ya se lo he dicho, he cogido la varita y me he venido a buscar agua, no de lo otro que dice usted...
- Bueno, pero cuando la varita se mueva ¿está usted seguro de que habrá encontrado agua y no petróleo?
- Toma, pues claro...
- Ya, entiendo, eso es que debe tener una varita para cada ocasión...
- No no, de eso nada, sólo tengo ésta, con ésta me apaño yo bien....
- Pues me va usted a perdonar, pero no lo acabo de entender... ¿La varita sabe que ha venido usted a por agua? ¿Cómo sabe eso un pedazo de avellano seco?
- Oigame, mire usted, esta varita fué de mi padre, y a mi padre se la dió su padre, y así hasta los abuelos de mis abuelos, y siempre ha servido para encontrar agua, otra cosa no, pero agua encuentra....
- Aunque no sepa usted cómo lo hace....
- ¡Y yo cómo voy a saber....! Se mueve se mueve y digo yo: "Ahí hay agua". Y en paz. Y la encuentro.
- ¿Siempre, no falla nunca?
- No señor, siempre no, a veces no topamos, pero eso porque hace tiempo que no llueve o está demasiado enterrada.
- Ya.... Oiga, ¿y si yo le encargara que viniera a mi finca a buscar petróleo, vendría?
- Sí claro, por qué no...
- ¿Con ésa misma varita o con otra?
- Cojones con la varita... Ya le he dicho que con ésta, no tengo otra.
- ¿Pero entonces cómo sabrá la varita que ahora busca petróleo y no agua como ahora?
- ¿Se quiere usted ir a la mierda con tanta pregunta ya? ¿No le he dicho mil veces que la varita sabe lo que está buscando: si yo busco agua la varita encuentra agua, y si busco petrólio la varita encuentra petrólio. ¿Lo entiende usté o no?
- Bueno, hombre, no se ponga usted así, que no es para tanto, sólo preguntaba....
- Joder ya con el petrólio y la varita de la puñeta....

1 comentario:

  1. Qué gran metáfora es esta historia. Nunca decepciona, jejeje.

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